No había nadie, no busqué, no investigué, sólo me senté y llamé, y aún así dentro de la multitud no había nadie, pero qué mas da, salí con un misero cheque...
¿después?... incredudilidad de ella, no fue presunción sólo fue deuda,identificación y beca, lo que para la cajera automática significó dinero,auto y trabajo... ocasionandolé dudas y seguro baja autoestima, se lo merecía.
Horas después sucedió la misma situación, esta vez vía telefónica con lapsos de música en espera que no soporto, ¿qué parte no entienden las compañias cuando les dices que NO necesitas más sus servicios, que NO quieres promociones y que NO tienes conocidos a quienes puedas transferir el servicio?....al fin mi monosílabo pudo más: NO, se lo merecían.
Ya tratando con el tal Morfeo, presión, desorientación, y especulación me atacaron, y sumando la crónica de un anhelo anunciado, la noche me resulto difícil, ¿me lo merecía?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario